jueves, 16 de abril de 2015

SOMOS RESPONSABLES DE LA CARA QUE PONEMOS


Foto tomada de internet con fines educativos

“No somos responsables de la cara que tenemos, pero somos responsable de la cara ponemos”

Un dicho tan antiguo que ya no nos hace mella en el alma, es uno de los muchos pensamientos memorables de los cuales decimos “ese ya me lo sé”, el problema es que no lo ponemos en práctica.

Esta frase sencilla y coloquial hace referencia al hecho de que no elegimos con que rostro venimos al mundo, podemos ser agraciados o no según la opinión de la gente pero logramos la simpatía al elegir la expresión que ponemos, es decir la actitud con que caminamos día tras día.

Por ejemplo una persona que se dice feliz, diría cosas como esta “me siento especialmente feliz, tengo ganas de sonreír, de decir al mundo lo feliz que me siento, compartir sonrisas y verlos a ustedes sonreír” o una que dice estar enojada diría cosas como “me siento sumamente amargado, tengo ganas de gritar y destruir al mundo y sus habitantes”

Señores déjenme decirles algo, “no somos responsables de la cara que tenemos, pero somos responsable de la cara ponemos”
Note las frases que usamos: “me siento”, “tengo ganas”, así es como gobernamos nuestros estados de ánimo, o mejor dicho; como ellos nos gobiernan a nosotros, sí… le dejamos a las hormonas y a las circunstancias que decidan que animo tendremos cada día y le echamos a ellos la culpa de nuestra falta de valor para tomar las riendas de nuestra vida.

Si en verdad estuviera sonriendo y te dijera solo cosas bonitas, me dirías “que contento me pusiste” o si en verdad hubiera sacado todo mi veneno me dirías “me enojaste”… me responsabilizarías a mí, por tu ánimo. Te recuerdo “no somos responsables de la cara que tenemos, pero somos responsables de la cara que ponemos”, la verdad es que yo sería responsable de mis palabras pero tú y solo tú eres responsable de tu reacción.

Dime sino es cierto que si tu hijo te trae malas notas, le dices: “ya me amargaste el día vos”. Si tu pareja no te trata bien, le dices “tú me haces infeliz”. O que tal cuando revisas tus estado de cuenta, si hay abundancia de fondos, sonríes y te “sientes” satisfecho pero cuando no hay “te angustias” (te auto infringes angustia). Tu hijo puede no darte los resultados deseados pero tú decides amargarte, tu pareja puede ser como sea, pero tú decides ser feliz o no(y permanecer a su lado o irte), el dinero puede estar o no, pero tú decides que actitud tendrás ante lo bueno y lo malo de la vida; que va a venir quieras o no.

Como motivador la gente me dice, “motíveme” y yo les digo “yo no puedo motivar a nadie” solo puedo motivarme a mí, y enseñarte a motivarte tu mismo. Porque “no somos responsables de la cara que tenemos, pero somos responsable de la cara ponemos”

Esto lo ha demostrado ampliamente Irene Villa una psicóloga, escritora y motivadora española que cuando era niña perdió en un atentado terrorista con bomba sus dos piernas y 3 dedos de su mano derecha, ella cuenta que luego de la tragedia su mamá en lugar de llorar como loca y sentir autocompasión le dijo: “tenemos dos opciones: vivir amargados, sufriendo y maldiciendo, o mirar hacia adelante y ser feliz”. Irene decidió ser feliz y como resultado hoy es una solicitada conferencista y además campeona paraolímpica de Esquí. Esta historia le da mucho más sentido aquello de que “si la vida te da limones haz una limonada”, porque ínsito “no somos responsables de la cara que tenemos, pero somos responsable de la cara ponemos” es decir no podemos elegir que nos pasará pero podemos elegir como reaccionar a lo que nos pasa, piénselo; Irene pudo elegir vivir su vida contrariando al gobierno por no haber tenido los controles necesarios de seguridad o perseguir a los terroristas responsables del bombazo y enfrascarse en una lucha por justicia o pararse en una esquina a vivir de la lastima de los demás, pero no, en sus múltiples libros y conferencias ella afirma “las tragedias no pueden cambiarse, pero sí los pensamientos y las actitudes para ser feliz”. 

Amigos les propongo cambiemos el “tengo ganas” por el “quiero” y el “siento” por el “decido”, dejemos de victimizarnos y responsabilicémonos por nuestras reacciones y estados de ánimo. Imitemos a gente como Viktor Frankl el judío sobreviviente de los campamentos Nazi que luego de vivir años sin alimento adecuado y haciendo tareas sin sentido que buscaban desesperarlo hasta la muerte dijo: “pueden quitarme todo, excepto una cosa, la última de mis libertades: elegir mi actitud”

Un versículo de la Biblia dice: "el hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos". La única manera de ser constante en nuestro ánimo es tomar control cada día del mismo. Yo no le logrado al cien por ciento pero lo he venido intentando estos últimos años y créanme me ha funcionado y he sido mucho más feliz que todos los pasado años (por la pura elección de querer serlo), la próxima vez que quiera reaccionar descontrolado recuerde: “no somos responsables de la cara que tenemos, pero somos responsable de la cara ponemos”
Con cariño, tu coach Juan Carlos Sasbin

2 comentarios:

  1. La decisión no es fácil, pero nada se pierde con intentarlo...creo que poco a poco se puede ir logrando, en especial con un motivador tan veraz como tú que vive lo que publica.

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  2. Gracias, viniendo de ti es un gran alago, pues realmente me conoces.

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Gracias por tomarte el tiempo de dejar tu comentario, me será muy util